Tegucigalpa — El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, afirmó que su gestión ha puesto “orden en la casa” tras la derogación del Fondo Departamental y la eliminación de la Comisión Permanente. El anuncio, realizado este sábado, marca un viraje en la administración legislativa que, según el titular del Legislativo, busca priorizar la transparencia y el funcionamiento pleno del hemiciclo.

Zambrano subrayó que el Fondo Departamental —mecanismo que en su origen estaba pensado para canalizar recursos hacia proyectos locales— se desvió de su propósito con el paso del tiempo. “Fue mal utilizado en pasadas administraciones”, señaló, al tiempo que defendió que el rediseño institucional pretende cerrar espacios a prácticas discrecionales y aligerar los procesos de control y auditoría pública.

¿Qué cambia con la eliminación de la Comisión Permanente?

El presidente del Congreso recordó que la Comisión Permanente no puede sustituir al pleno legislativo en la toma de decisiones. “Nueve diputados no pueden reemplazar las funciones del pleno y eso no representa la democracia de Honduras”, dijo. Con la supresión de esa figura, el Legislativo apuesta por deliberaciones y votaciones abiertas con la totalidad de congresistas, reforzando la representación política en las decisiones clave.

La medida, de acuerdo con Zambrano, busca normalizar la agenda parlamentaria y reducir márgenes de interpretación sobre quién puede legislar en recesos o contingencias. En la práctica, significa que las iniciativas deberán transitar por debate y aprobación en sesiones ordinarias o extraordinarias con quórum, garantizando que todas las bancadas tengan voz y voto.

Inversión y empleo: 180 contratos de infraestructura

Zambrano destacó además los avances en materia de obra pública. “No solo corregimos… avanzamos con hechos. Aprobamos por unanimidad más de 180 contratos de infraestructura, que representan una inversión superior a 11,500 millones de lempiras, traducidos en empleo, desarrollo y obras reales en las comunidades”, afirmó. La unanimidad en el voto —un dato poco frecuente en decisiones de alto impacto— fue subrayada por el titular del CN como señal de consenso político en torno a la inversión pública.

Aunque no se detallaron los proyectos específicos, el paquete de contratos abre la puerta a trabajos de construcción y mantenimiento que, por su naturaleza, suelen generar empleos directos e indirectos en el corto plazo. En un contexto en el que la población demanda mejoras en conectividad vial, agua y saneamiento, así como infraestructura educativa y de salud, el Congreso Nacional sostiene que estas aprobaciones podrían dinamizar economías locales.

Un debate que sigue abierto

Las decisiones sobre el Fondo Departamental y la Comisión Permanente han sido históricamente motivo de discusión pública. Con la derogación anunciada, el foco se traslada ahora a la implementación: cómo se ejecutarán los recursos, qué mecanismos de control se aplicarán y de qué forma se garantizará que las obras respondan a prioridades comunitarias. En ese sentido, la rendición de cuentas y la supervisión ciudadana serán claves para asegurar que las políticas del Legislativo se traduzcan en resultados tangibles.

En resumen, el Congreso Nacional, bajo la conducción de Tomás Zambrano, emprende una ruta que combina reformas internas con una apuesta por la infraestructura. Las próximas semanas serán decisivas para conocer los cronogramas, los proyectos priorizados y el impacto en empleo y desarrollo territorial. Para más información actualizada sobre política y país, visita jaipurstacktech.blog