El presidente ruso Vladímir Putin sancionó recientemente una ley que prohíbe la extradición de ciudadanos extranjeros que hayan servido bajo contrato en el Ejército de Rusia u otras entidades militares del país. Esta medida quedó oficializada con la publicación del texto en el portal legal ruso y había recibido previamente la aprobación de ambas cámaras del Parlamento.

Según el contenido de la ley, ninguna persona que haya prestado servicio militar bajo contrato podrá ser entregada a otro país para ser procesada penalmente o cumplir una sentencia.

Este marco legal se da en medio de un importante reclutamiento de combatientes extranjeros por parte del Ejército ruso en el conflicto de Ucrania. Datos oficiales señalan que en 2025 más de 422 mil personas firmaron contratos para integrarse a las filas militares, aunque la mayoría son ciudadanos rusos. La cifra exacta de extranjeros involucrados no se ha difundido públicamente, pero se sabe que proceden de diversas regiones del mundo.

Medios independientes rusos han reportado polémicas relacionadas con la contratación de extranjeros, que han venido a repercutir en los procesos de reclutamiento de ciudadanos de países africanos, árabes y latinoamericanos, entre otros. Esta situación generó que las Fuerzas Armadas suspendieran la contratación de personas provenientes de ciertos países.

Un ejemplo de estas tensiones diplomáticas ocurrió cuando el ministro de Relaciones Exteriores de Kenia, Musalia Mudavadi, abordó la cuestión con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, durante su visita a Moscú. Lavrov manifestó su intención de cesar el reclutamiento de kenianos, aunque defendió que hasta entonces la captura de contratos se había realizado dentro del marco de la ley vigente.

Esta ley representa un paso importante para proteger a aquellos extranjeros que aceptaron unirse a las fuerzas armadas rusas y evita que sean enfrentados a procesos judiciales en sus países de origen o en terceros estados mientras sirvan en Rusia.