Alerta en el transporte de carga: el gremio enciende las alarmas y amenaza con un paro nacional si no hay un ajuste inmediato a la tarifa de flete. Juan Fiallos, dirigente del sector, afirmó que actualmente operan “en rojo” y que “si no hay acuerdo, vamos a paro nacional”, advirtiendo que la situación es insostenible con los precios de los combustibles al alza.

¿Qué piden los transportistas?

Fiallos subrayó que la tarifa se mantiene en 1.24 dólares por kilómetro desde 2015, pese a que los costos operativos han subido de forma sostenida. Según el dirigente, el ajuste mínimo debería superar los 2 dólares por kilómetro recorrido para equilibrar las cuentas y evitar más pérdidas. El emplazamiento es claro: se dio plazo hasta el miércoles para alcanzar un acuerdo con el Gobierno de Honduras.

El reclamo central del sector es que, con una tarifa congelada por casi una década, los márgenes se han erosionado a tal punto que cada viaje deja números negativos. Entre los rubros que más pesan están el combustible, los repuestos, los neumáticos, la seguridad y el mantenimiento de unidades que transitan rutas nacionales e internacionales.

El golpe del combustible en Honduras

La escalada reciente de los carburantes es el factor que, según los transportistas, los dejó al borde del paro. A partir del lunes, la gasolina súper sube 6.59 lempiras por galón y su precio en bomba será de 134.07 lempiras; la regular aumenta 6.02 lempiras y quedará en 118.09; el queroseno se incrementa 13.31 lempiras, llegando a 138.98; y el diésel —el derivado más usado en Honduras por el transporte de carga— aumenta 10.33 lempiras, hasta 128.42 por galón. Con estos ajustes, los costos diarios de operación se disparan y presionan aún más la tarifa de flete.

Impacto potencial de un paro nacional

Un paro del transporte de carga tendría efectos inmediatos sobre la cadena logística: abastecimiento de supermercados, distribución de medicamentos, traslado de productos agrícolas y manufacturados, y movimientos en puertos y aduanas. En una economía que depende del transporte terrestre para conectar regiones y dinamizar el comercio interno y de exportación, una paralización prolongada podría traducirse en aumentos de precios, retrasos en entregas y menor actividad económica.

Datos del propio gremio señalan que el rubro mueve un alto volumen de mercancías esenciales cada semana. En ese contexto, un ajuste a la tarifa de flete —argumentan los transportistas— permitiría sostener la operación sin trasladar desproporcionadamente los costos al consumidor final. No obstante, el equilibrio entre competitividad y sostenibilidad del servicio será clave para cualquier decisión.

Diálogo y ruta a un acuerdo

El llamado del gremio es a una mesa técnica que considere la estructura real de costos y la tendencia de los precios de combustibles en Honduras. La expectativa es alcanzar un punto medio que evite la paralización y garantice previsibilidad para los contratos de transporte. Fiallos insistió en que la petición no busca “ganancias extraordinarias”, sino cubrir costos y mantener la flota en circulación de forma segura.

De cara al miércoles, las miradas están puestas en el avance del diálogo. Un acuerdo a tiempo permitiría disipar el riesgo de paro nacional y enviar una señal de estabilidad a los sectores productivos. Si por el contrario no hay entendimiento, el impacto logístico y económico podría sentirse en cuestión de horas.

Seguiremos de cerca esta negociación por su efecto directo en la economía, el empleo y el bolsillo de la población. Para más información actualizada sobre el sector transporte y la economía hondureña, visita jaipurstacktech.blog