Lead Matías Garrido, aquel volante argentino que se ganó el corazón de la afición olimpista y contribuyó a cortar la sequía de títulos del León bajo el mando de Pedro Troglio en 2019, cerró su carrera como futbolista a los 38 años y ya emprende una nueva ruta en los banquillos. Desde enero de 2025 dirige a Peñarol de San Juan, el club donde se formó, y a inicios de 2026 puso en marcha un proyecto integral de formación con escuelita y centro de alto rendimiento.

Cuerpo El arribo de Garrido a Honduras se dio en 2019, cargado de ilusión y buen pie. Rápido se volvió pieza importante en el Olimpia de Troglio, que recuperó la senda ganadora y puso fin a dos años y medio sin vueltas olímpicas en la Liga Nacional. Con el León, el creativo disputó 41 partidos oficiales y celebró siete goles, además de levantar tres campeonatos que quedaron marcados en la memoria del olimpismo.

Tras seis años de aquel paso por el país, el mediocampista decidió poner punto final a su etapa como jugador profesional. Lo comunicó en una carta emotiva en sus redes sociales, donde repasó sus orígenes, agradeció a los clubes que lo cobijaron —incluido Olimpia— y dejó una frase que lo resume todo: “Lo logró”. Un cierre con nostalgia, satisfacción y la frente en alto.

De inmediato, Garrido canalizó su vocación hacia la dirección técnica. En enero de 2025 asumió como entrenador de Peñarol de San Juan, acompañado por Matías Molina como asistente y Lucas Elías como preparador físico. Y a principios de 2026 dio un paso más: presentó una propuesta de entrenamientos y formación que tiene como epicentro el Club Sportivo Peñarol, en la calle Chile del distrito de Concepción, San Juan. La apuesta mezcla escuelita de fútbol y un centro de alto rendimiento orientado a la detección de talentos y a promover la actividad física en la comunidad.

Más allá del trabajo diario, el exvolante aprovecha sus ratos libres para compartir con su esposa e hijos, mientras mantiene vivo el vínculo con el fútbol y con Honduras, donde su recorrido dejó huella en la historia reciente del Olimpia.

Cierre De campeón con los albos a formador en su tierra, Matías Garrido traza una segunda carrera que mira al futuro: entrenar, enseñar y devolver al fútbol parte de lo que el fútbol le dio. Un camino que muchos en Honduras seguirán con atención y cariño por lo que representó en aquel equipo de Troglio.