La verdad detrás de los espejismos en el fútbol hondureño
En el fútbol, la pasión puede convertirse en niebla. Esa bruma a veces nos impide ver con claridad lo que ocurre en la cancha y alrededor de ella. Entrenadores, jugadores, directivos, patrocinadores y hasta familiares de futbolistas, todos pueden quedar atrapados por “espejismos” que magnifican virtudes, minimizan errores y alteran la percepción de la realidad.
¿De qué hablamos cuando hablamos de espejismos?
El entrenador Alessandro Canelas lo resume así: desde los jugadores hasta los patrocinadores, pasando por parientes de futbolistas, suelen verse afectados por una visión inflada de las capacidades de quienes apoyan. No es un fenómeno aislado ni nuevo; en el fútbol hondureño y en el ámbito internacional se repite con frecuencia. Canelas recuerda que la emoción, la presión y las expectativas generan interpretaciones sesgadas que, con el tiempo, calan en la afición hondureña y en la dirigencia.
El ejemplo que desnuda el problema
Canelas narró un episodio en un torneo Sub-17, donde tres regiones del país compitieron y su equipo ganó la zona. El trofeo al máximo goleador se complicó porque cuatro muchachos de su plantel terminaron con la misma cantidad de goles. La madre de uno de ellos insistió en que su hijo era el verdadero merecedor, argumentando que sus tantos eran “de mayor calidad”. Para evitar el conflicto, los patrocinadores entregaron cuatro trofeos, uno a cada adolescente. La madre, inconforme, retiró a su hijo del equipo. El caso refleja cómo la pasión mal encauzada distorsiona méritos y procesos formativos.
Del mito del invencible al golpe de realidad
En el fútbol existen hegemonías construidas con historia y títulos que generan la idea del invencible. Pero cada cierto tiempo la cancha baja a todos a tierra. Honduras lo vivió de forma inolvidable en 2001, cuando la Selección de Honduras venció 2-0 a Brasil en la Copa América celebrada en Colombia. Ese triunfo dejó claro que, con un planteamiento inteligente y convicción, los “intangibles” de la jerarquía pueden desvanecerse. La lección aplica en la Liga Nacional y en torneos de CONCACAF: respetar al rival no significa rendirle pleitesía.
El VAR: ayuda útil, no varita mágica
“El fútbol soccer apasiona a 4,000 millones de personas y mueve más de 300,000 millones de dólares al año”, apunta Canelas, subrayando la magnitud del espectáculo. Con semejante alcance, la presión por ganar es enorme. De ahí que aparezcan la maña y la simulación para sorprender al árbitro. La introducción del VAR (Video Assistant Referee) vino a corregir parte de esas injusticias: validar o anular goles, determinar penales, revisar faltas graves. Sin embargo, como recuerda el entrenador, el criterio arbitral y el margen de error humano siguen presentes. El VAR ayuda, pero no elimina el sesgo ni todas las polémicas del arbitraje.
Cuando la pasión se desborda
El espejismo del invencible, o la certeza de “tener la razón”, no solo salpica a directivos o periodistas; también permea a las barras y al público general. Cuando la narrativa se impone sobre los hechos, el clima puede calentarse y derivar en discusiones o incluso en violencia en estadios. No se trata de criminalizar a la afición, sino de reconocer que el liderazgo de clubes y autoridades debe bajar un mensaje de respeto a las reglas, tolerancia a la frustración y apego a los procesos. La formación integral del futbolista y del público es una tarea conjunta.
Lo que puede hacer el fútbol hondureño
- Apostar por datos y procesos: medir rendimientos y tomar decisiones técnicas con evidencia.
- Educar en reglas y valores: desde el fútbol base hasta la primera división, reforzar el juego limpio.
- Comunicar con responsabilidad: evitar exageraciones que alimenten falsas expectativas.
- Respaldar a los árbitros: fortalecer su capacitación y su seguridad, con y sin VAR.
En síntesis, el fútbol hondureño necesita menos espejismos y más realismo. La emoción es el corazón del juego, pero la claridad es su brújula. Reconocer límites, celebrar logros reales y aprender de las derrotas es el camino para crecer en la Liga Nacional, competir mejor en CONCACAF y disfrutar con madurez lo que sucede cada fin de semana. Para más historias y análisis del fútbol hondureño, visita jaipurstacktech.blog




