Tegucigalpa — El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, ratificó que la audiencia de la comisión especial para el juicio político seguirá su curso con o sin la presencia del consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa. La convocatoria está fijada para el lunes 13 de abril a las 9:00 de la mañana y también incluye a los magistrados del Tribunal de Justicia Electoral (TJE): Mario Morazán, Gabriel Gutiérrez y Lourdes Mejía.
Ochoa ha adelantado públicamente que no asistirá a la audiencia y que no contempla renunciar a su cargo. Frente a ese escenario, Zambrano sostuvo que el procedimiento se apega a la ley y que la comisión especial brindará garantías. “Se respetará el debido proceso, el derecho a la defensa y el principio de contradicción”, afirmó, al recalcar que habrá espacio tanto en la audiencia como en el pleno del Legislativo para responder a los señalamientos.
¿Qué se discute en el Congreso?
El juicio político es un mecanismo de control constitucional que el Congreso Nacional puede activar frente a altos funcionarios cuando se presume que actuaron fuera de sus atribuciones legales. Zambrano remarcó que el objetivo no es el revanchismo, sino cumplir con una función de supervisión del Estado. El Legislativo está compuesto por 128 diputadas y diputados, y cualquier resolución relevante en este tipo de procesos pasa por la valoración y votación del pleno.
En el caso en curso, la comisión especial escuchará a las personas citadas, recibirá medios de prueba y tomará declaraciones de testigos. El CNE está conformado por tres consejeros propietarios, mientras que el TJE cuenta con tres magistrados propietarios; ambos órganos resultan claves para la organización y la justicia en materia electoral. Por ello, el desarrollo de la audiencia genera expectativa en distintos sectores.
Las posiciones de las partes
Marlon Ochoa ha sido claro en su postura: no acudirá a la citación y no considera dejar su puesto. Desde la presidencia del Congreso, Zambrano insiste en que, aun si el consejero del CNE se ausenta, la comisión continuará con los pasos previstos, escuchando a quienes sí comparezcan y documentando cada fase. “Cada funcionario tendrá oportunidad de descargar las pruebas y responder a la acusación”, reiteró.
De acuerdo con Zambrano, si la comisión logra cerrar su informe, volverán a citar a Ochoa, a los magistrados del TJE y a los demás funcionarios electorales antes de llevar al pleno la discusión y la eventual votación sobre una posible destitución. El énfasis, dijo, será mantener un expediente ordenado, con pruebas y testimonios que permitan a los legisladores tomar una decisión informada.
Lo que viene
La jornada del 13 de abril marcará un punto de referencia en este proceso. Si todas las partes comparecen, la comisión avanzará con la etapa probatoria; si no lo hacen, el equipo procederá con los comparecientes y dejará constancia de las ausencias, según lo establecido. Al final, el informe de la comisión será la base para que el pleno del Congreso Nacional debata y vote.
En un contexto donde el CNE y el TJE son piezas centrales del sistema democrático, el llamado desde distintos sectores es a la transparencia, el respeto a la ley y la apertura al escrutinio público. La comisión especial tiene ahora la tarea de encauzar el proceso con rigor técnico y apego al debido proceso, para que el desenlace sea comprendido y validado por la ciudadanía.
Para más información actualizada sobre este y otros temas de Honduras, visita jaipurstacktech.blog
