Lead El exministro de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) de México, José Carlos Cardona, encendió la conversación regional con una frase que no dejó indiferente a nadie: “Estas cuestiones políticas lo que buscan es poner al nuevo para joder a los de antes. Cuando la izquierda es tibia hace que las derechas regresen, y las derechas sí son fuertes, sí ejercen el poder, no andan con pajas”.
Contexto y claves del mensaje La declaración, que circula ampliamente y ha sido atribuida a Cardona, toca una fibra sensible en América Latina: la percepción de que el péndulo político oscila con fuerza cuando la gobernanza pierde ritmo o claridad. El señalamiento sobre una “izquierda tibia” y una “derecha” que “ejerce el poder” reabre un debate histórico en la región sobre eficacia, continuidad de políticas públicas y la capacidad de las administraciones para responder a las demandas sociales.
Para el caso hondureño, el comentario sirve como espejo y punto de partida para discutir tres asuntos centrales:
- Gobernabilidad y ejecución: Más allá del discurso, la ciudadanía suele evaluar a sus gobiernos por resultados medibles en empleo, servicios, seguridad y transparencia.
- Alternancia y aprendizaje institucional: Los cambios de administración traen expectativas de renovación; sin embargo, la continuidad de buenas prácticas y la corrección de errores son claves para no reiniciar ciclos de frustración.
- Comunicación y conducción política: En contextos polarizados, la claridad de rumbo y la capacidad de construir consensos evitan que las agendas públicas se diluyan.
Lecturas posibles sin apasionamientos
- Eficacia vs. identidad: La frase de Cardona contrasta la identidad ideológica con la eficacia en la gestión. En la práctica, las sociedades suelen premiar a quien resuelve problemas cotidianos, más allá de etiquetas de izquierda o derecha.
- El costo de la indefinición: Cuando los gobiernos no comunican metas, plazos y resultados, la percepción de “tibieza” gana terreno. La oposición —sea del signo que sea— capitaliza ese vacío.
- Instituciones y control ciudadano: La alternancia es parte de la vida democrática. Que funcione en favor del interés público depende de instituciones sólidas y de una ciudadanía vigilante.
Por qué importa para Honduras Honduras no es ajena a estos vaivenes. La discusión sobre cómo acelerar la inversión, fortalecer la seguridad y garantizar servicios básicos se cruza con la de mantener reglas claras, combate a la corrupción y diálogo político. Más que la etiqueta, lo que pesa es la capacidad de cumplir: planes realistas, cronogramas públicos y evaluación constante. Esa es la vara con la que la gente mide a cualquier administración.
Mirada regional En México, Centroamérica y el resto de América Latina, los ciclos de alternancia han mostrado que la eficiencia en la ejecución de políticas —programas sociales, infraestructura, reforma institucional— define buena parte del humor social. Cuando los gobiernos muestran resultados concretos, el péndulo se desacelera; cuando las promesas se quedan cortas, vuelve a acelerarse.
Conclusión La frase de José Carlos Cardona, con su tono directo, resume una inquietud extendida: la necesidad de gobiernos que articulen visión, capacidad y resultados. Para Honduras, la lección es nítida: la gobernabilidad se sostiene en hechos comprobables, rendición de cuentas y apertura al diálogo, más allá de la trinchera ideológica. En tiempos de alta exigencia ciudadana, ejercer el poder significa servir con eficacia y transparencia, no solo ganar una elección.
