Tegucigalpa – Un nuevo capítulo se marca en la lucha contra la corrupción en Honduras tras la sentencia que declaró culpables a exfuncionarios del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y a empresarios vinculados al caso conocido como “14 contratos”.
Según detalló el Ministerio Público, Mario Roberto Zelaya Rojas y José Ramón Bertetty Osorio, antiguos funcionarios del IHSS, fueron hallados responsables de violación de los deberes de los funcionarios y fraude continuado. Por su parte, los empresarios Óscar Guerra Ocampo, Alex Idilio Reyes Serrano y Rubén Antonio Lozano Girón fueron igualmente encontrados culpables por fraude continuado.
Los hechos, que se desarrollaron entre 2010 y 2013, involucran la adjudicación anómala de contratos para la ejecución de proyectos de infraestructura en el Hospital Regional del Norte y las policlínicas periféricas de Calpules (San Pedro Sula) y Torocagua (Comayagüela). La investigación reveló que las obras civiles, eléctricas y mecánicas suscritas en estos 14 contratos nunca fueron finalizadas, quedaron a medio camino o se ejecutaron con notorias deficiencias, a pesar de los altos desembolsos hechos con recursos públicos del IHSS.
Durante el juicio, fiscales presentaron una robusta batería probatoria que incluyó testimonios, documentos, peritajes y evidencia física. El expediente judicial expuso la firma irregular de contratos con al menos seis empresas, permitiendo el desvío de 158 millones 817 mil 897 lempiras del Seguro Social hondureño.
Este fallo ratifica la importancia de la vigilancia institucional y el papel de la justicia en el país frente al uso de fondos públicos. El caso no solo evidenció deficiencias administrativas, sino también puso en la mira la transparencia en la gestión de proyectos de infraestructura hospitalaria, una preocupación vigente en el sector salud hondureño.
El fallo condenatorio ha sido considerado un hito por diversos sectores de la sociedad, quienes insisten en que la rendición de cuentas y el combate a la corrupción institucional son clave para recuperar la confianza de la ciudadanía en sus autoridades. Se espera la individualización de la pena en las próximas audiencias, mientras la sociedad hondureña permanece atenta a la evolución de uno de los casos de corrupción más representativos de la última década.
La atención en temas como la transparencia, la supervisión de fondos y el combate a la corrupción se mantiene en el debate público, reflejando el peso del caso IHSS en la memoria colectiva nacional.
