La ciudad de San Pedro Sula amaneció de luto tras la trágica partida de David Omar Contreras, director de alabanza del Ministerio Evangelístico Acto de Fe, quien perdió la vida a sus 36 años en un aparatoso accidente de motocicleta. El hecho se registró la tarde del martes en el transitado sector del segundo anillo, en el desvío hacia Los Cármenes.

Según los reportes preliminares de la Secretaría de Seguridad, Contreras conducía su motocicleta cuando impactó contra un camión repartidor de agua. A raíz del choque, perdió el control y fue embestido por un bus que cubría la ruta hacia la aldea El Carmen, lo que le ocasionó la muerte de manera inmediata.

La noticia ha calado hondo en la comunidad religiosa y musical de la ciudad industrial. Familiares y amigos inundaron las redes sociales con mensajes de pesar y recuerdos sobre Contreras. Su prima Marbella Rodríguez expresó: “Qué dolor, Dios les dé fuerzas a mi tía y a mis primos. Una familia unida, una familia real”. Otras voces, como la de su amiga Dolores Aguilar, recordaron el legado del joven como "un gran ser humano, honrado y trabajador, siempre con una sonrisa en su rostro".

Este lamentable episodio se suma a otro siniestro ocurrido el mismo día en Tegucigalpa, donde Nahomy Lineth Salgado Nájera, de 26 años, también perdió la vida al ser atropellada por un bus mientras conducía su motocicleta rumbo a Santa Lucía y Valle de Ángeles.

La Secretaría de Seguridad reporta que, en lo que va del año, Honduras suma 3,405 accidentes viales, con un saldo de 354 muertes, siendo 299 hombres y 55 mujeres las víctimas. Los departamentos de Cortés, Francisco Morazán y Choluteca encabezan la lista de incidencia. Ante estos datos, las autoridades reafirman el llamado a extremar precauciones en carretera, utilizar correctamente el casco y respetar siempre las normas de tránsito, especialmente para motociclistas, un sector vulnerable en las vías nacionales.

El legado y ejemplo de David Omar Contreras permanecerán vivos entre quienes tuvieron la fortuna de conocerlo y compartir su alegría y su fe. Su partida debe servir como recordatorio de la importancia de la seguridad vial y el respeto a la vida en las carreteras del país.